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¿Asistirá al Segundo Concierto de la Orquesta Sinfónica de Antofagasta? Lea las descripciones de cada composición que interpretará la agrupación antofagastina, uno de los conciertos más difíciles y potentes de los últimos años. Recuerde, viernes 20 de abril a las 20:30 horas en el Teatro Municipal de la Corporación Cultural de Antofagasta.

Jean Sibelius (1865-1957) - "Finlandia"
Sibelius fue el primer compositor de importancia surgido de Finlandia, y hasta la fecha el más conocido de todos. El florecimiento de su labor creativa coincidió con un periodo en que su país todavía buscaba desprenderse del dominio ruso. Recordemos que la plena independencia del estado escandinavo se produjo en 1917. Por esta razón, las primeras obras de Sibelius están impregnadas de un marcado patriotismo. Se inspiró en los paisajes finlandeses, así como también su historia y sus antiguas leyendas.

En 1900 compuso su poema sinfónico titulado simplemente “Finlandia”. Es una compacta obra de ocho minutos de duración, donde buscó exaltar el cariño hacia dicho país, es decir, es una obra dirigida a sus compatriotas. Paradójicamente, se volvió universal, y es una de sus obras más tocadas y queridas en todo el mundo. Se inicia con un oscuro pasaje, que refleja la represión de los finlandeses por parte de Rusia. Luego el material va mutando, pasando por un himno y una triunfante marcha. En Finlandia esta pieza se considera el segundo himno patrio.

Dmitri Shostakovich (1906-1975) - Concierto para Piano, Trompeta y Cuerdas Op.35

El primero de los dos conciertos para piano que compusiera Shostakovich es inusual en su formato. En vez de una orquesta completa, el piano solista es acompañado simplemente por la sección de cuerdas y una solitaria trompeta. Fue compuesto en 1933 pensado para que el propio compositor lo interpretara al piano, y la orquestación obedece a dos factores. Por una parte Shostakovich quería que su concierto fuera cristalino como los de la época barroca, y para eso debía prescindir de una orquesta exuberante. Y la segunda razón fue su admiración por quien era entonces el primer trompeta de la Filarmónica de Leningrado, con quienes estrenó la obra. 

El discurso musical de esta partitura es de extremos contrastes. Hay drama, íntimo lirismo, bufonadas que parecieran venir de un circo y un balance de proporciones netamente clásico. La trompeta es parte de la orquesta y no un segundo solista, como suele creerse. Nótese el uso de la sordina en este instrumento en el Lento, y el caleidoscópico final, donde Shostakovich utiliza sutiles referencias a melodías de Beethoven, Haydn y canciones folkóricas.

Alexander Borodin - Sinfonía No.2

Borodin fue parte del llamado Grupo de los Cinco, que en la segunda mitad del siglo diecinueve, promovió un nacionalismo musical ruso en contraposición a la influencia de los compositores alemanes. De los cinco compositores, solo Rimsky-Korsakov era profesional. Los otros cuatro, Balakirev, Mussorgsky, Cui y Borodin eran amateurs. Sí, Borodin era amateur, pero un amateur realmente genial. Químico de profesión, realizó varios descubrimientos en ese ámbito, pero su gran pasión personal era la música. Sus obras más reconocidas son el poema sinfónico “En las Estepas del Asia Central”, la ópera “El Príncipe Igor”, y la presente Segunda Sinfonía.

La sinfonía tuvo una larga gestación, debido a que la composición era un pasatiempo para Borodin y por la carga laboral de su oficio de químico. La empezó en 1869 y la pudo terminar siete años después, en 1876. Rimsky-Korsakov después recordaba haberlo visitado en su laboratorio, donde a los tubos de ensayo y demases artilugios, encontraba a Borodin haciendo pausas para anotar ideas en pentagrama para su sinfonía.

El primer movimiento describe, según el propio Borodin, a antiguos caballeros rusos. Por eso la música tiene un carácter de nobleza, y también de caballería mediante un ritmo de galope. El Prestissimo es chispeante y lleno de pequeñas melodías inspiradas en danzas rusas. El Andante comienza con el arpa y las cuerdas en pizzicato (tocadas con los dedos) y representa a un trovador errante. El Allegro final es el más rico en cuanto contenido musical. Nuevamente la inspiración son las danzas tradicionales, que adquieren mayor profundidad en su desarrollo.

 

 

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